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Habilidades Blandas

Enfoque en las competencias transversales: agilidad de aprendizaje

eye 142 Publicado en 11 May. 2022
Enfoque
tag #Desarrollo de competencias

Las competencias transversales son ahora el punto de referencia para la evaluación. 
Estas se han vuelto una ventaja competitiva en el contexto de la contratación, un vector de visibilidad para la orientación vocacional, una potente vía de desarrollo para el coaching, entre otros. Todos los sectores de la gestión de carreras se están enfocando en estas competencias.

En esta línea, el reto común que enfrentan los profesionales de RRHH es entender e incorporar las competencias transversales para convertirlas en un recurso estratégico para la empresa.
Por un lado, esto ayuda a los empleados a identificar, emplear y desarrollar sus  habilidades y, por otro, permite dirigirlas a los lugares adecuados en la organización.

Entre la gama de competencias transversales, la agilidad de aprendizaje es una competencia clave para evolucionar favorablemente en esta nueva era del trabajo. Veamos qué significa, qué la compone y cómo desarrollarla.

La agilidad de aprendizaje: una habilidad clave para el futuro

Los científicos coinciden en que la agilidad de aprendizaje se define como: "mostrar una mente inquisitiva y curiosa y un gran interés por la novedad".

Esta habilidad es cada vez más solicitada, ya que es una filosofía de vida que tiene la capacidad de tirar a toda una organización hacia arriba. Las personas ágiles están orientadas hacia el futuro, prosperan con la novedad y se sienten muy estimuladas cuando consiguen dar sentido a información nueva y/o compleja. 

Las personas ágiles destacan por su flexibilidad de pensamiento y acción. Captan rápidamente los retos de una situación y encuentran soluciones originales y adaptadas. Saben movilizar sus diferentes recursos cuando es necesario para comprender un problema y encontrar las soluciones adecuadas. También saben desprenderse de recursos que consideran inútiles, desaprender una habilidad e integrar una nueva.

Los fundamentos de la agilidad de aprendizaje

Varios elementos constituyen una competencia transversal. A su manera, influyen en la forma de movilizar la competencia, su dominio y su potencial de desarrollo. Hay cinco de estos elementos:
 

  • La personalidad: son los rasgos naturales del carácter de una persona. Cuanto más posea una persona los rasgos de una competencia, más fácil será movilizarla y utilizarla eficazmente. Sin embargo, como los rasgos de personalidad son estables por naturaleza, desarrollar una habilidad a partir de la personalidad requiere un trabajo más difícil.

    En cuanto a la agilidad en el aprendizaje, los rasgos implicados en esta competencia son, por un lado, una forma de pensar reflexiva y una fuerte necesidad de entender las cosas, tanto en el cómo, como en el porqué. También existe la curiosidad unida a la búsqueda de experiencias variadas y una fuerte atracción por la novedad, para abrirse al mundo y descubrirlo de múltiples maneras. Por último, la agilidad en el aprendizaje, en términos de personalidad, requiere una naturaleza adaptable y dinámica, orientada al enriquecimiento y al cambio.
     
  • Los intereses y motivaciones: se refieren a lo que a la persona le gusta hacer, lo que le motiva y le entusiasma. Desempeñan un papel importante en el ejercicio de una habilidad, ya que están relacionados con el placer y la satisfacción derivados de una actividad. Influyen en el potencial de desarrollo de habilidades, ya que una persona motivada es más probable que se esfuerce por mejorar. Si la motivación no está presente, el desarrollo de la competencia puede verse comprometido.

    Los intereses y las fuentes de motivación necesarios para el aprendizaje de la agilidad son un alto nivel de curiosidad intelectual y el gusto por los retos. Esta competencia tiende a alcanzar su punto álgido cuando el individuo está impulsado por la necesidad de nutrirse intelectualmente y de poder aprender y desarrollarse a través de su trabajo.
     
  • Las habilidades: se basan en las capacidades y conocimientos de la persona y son de carácter adquirido. Incluyen las competencias profesionales pero, también, las habilidades blandas que, gracias a su fuerte potencial evolutivo, tienen un impacto favorable en el desarrollo de las competencias.

    Una persona con una visión positiva del cambio y una flexibilidad para incorporar nuevos elementos a los conocimientos existentes, se encontrará a gusto demostrando agilidad en el aprendizaje. Por otro lado, se espera que muestre una disposición a probar cosas nuevas y una apertura a comprometerse concretamente en el descubrimiento de su entorno y a transformar las experiencias en conocimiento.
     
  • Las capacidades cognitivas: se parece a la capacidad de reflexión de la persona y le permite entender su entorno, captar su complejidad y dar respuestas adecuadas. El potencial de desarrollo de las capacidades cognitivas está condicionado por el esfuerzo y la regularidad de la persona en los ejercicios a realizar.

    Las habilidades cognitivas implicadas en el aprendizaje de la agilidad requieren un razonamiento activo para analizar y juzgar la información con el fin de producir un significado. Las habilidades cognitivas influyen en la facilidad para captar nuevas instrucciones sin necesidad de largas explicaciones, en la capacidad para comprender información compleja y en la asimilación de nuevas ideas para mejorar las propias habilidades.
     
  • El entorno: Cualquier habilidad puede ejercerse eficazmente si el entorno en el que se utiliza lo permite. En otras palabras, un ambiente desfavorable puede ahogar el potencial de una competencia y/o impedir su desarrollo. Cuanto más en sintonía esté una persona con el entorno en el que se encuentra, mejor se sentirá y más probable será que pueda rendir al máximo.

    En cuanto a la agilidad del aprendizaje, el entorno más favorable será el de la innovación. La emulación omnipresente, el contenido de los proyectos a realizar, el ambiente de trabajo creativo y los valores de cambio, vanguardia y emprendimiento contribuyen a estimular esta habilidad en los empleados.

Posibilidades de desarrollo

La agilidad en el aprendizaje puede desarrollarse mediante actividades cerebrales lúdicas pero sostenidas para potenciar las capacidades cognitivas. El individuo también puede ponerse “las gafas de la innovación” para hacer frente a las situaciones actuales en lugar de confiar constantemente en el pasado, lo familiar y lo seguro. También, pueden ser apropiados los talleres experienciales, en los que la experiencia vivida da paso a una actividad de reflexión para extraer conocimientos.

Si la empresa no puede actuar en lugar del individuo, al menos puede incentivar el desarrollo de las distintas competencias transversales. Para la agilidad en el aprendizaje, se puede lograr un punto de inflexión importante si se establece una cultura de aprendizaje. Mientras creamos en el potencial de aprendizaje de todos, será posible privilegiar la diversidad creando equipos mixtos, fomentando iniciativas y promoviendo actividades de aprendizaje modernas que superen el formato clásico.

Dicho esto, la habilidad no es tanto el aprendizaje sino, más bien, la agilidad, siendo difícil empujar a alguien a desarrollar esta habilidad si no está motivado. Por lo tanto, puede ser relevante identificar las áreas o temas de interés del individuo para evaluar el posible deseo de profundizar en un conocimiento.

Helen Simard

Asesora en gestión de carrera / Consultora psicóloga

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